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¿Qué es un depósito estructurado? (Para los bancos)

Los depósitos estructurados son productos DISEÑADOS POR LOS BANCOS y vinculados a uno o varios activos subyacentes, normalmente suele ser una conjunto de acciones que puede estar compuesta por varios títulos valores o un índice, como el Ibex 35. Su rentabilidad final varía en función de cómo evolucionan dichos activos de referencia. Su funcionamiento acostumbra a ser siempre el mismo: si en la fecha de observación final el valor de los activos de referencia ha subido o se ha mantenido con respecto a su valor inicial, la rentabilidad es mayor; en cambio, si su nivel ha bajado, la remuneración es menor o igual a cero.

¿Qué es un depósito estrucutrado? (Para los clientes)

Es un depósito en el que el cliente presta al banco, por un tiempo determinado, un dinero a fin de que se entregue por la entidad una rentabilidad que puede variar y dependiente de la evolución futura de unos subyacentes, (acciones, índices, etc..)

¿Qué es un depósito estrucutrado? (En realidad)

La COMISIÓN NACIONAL DEL MERCADO DE VALORES lo define: "pueden existir productos estructurados que son productos complejos formados por varios de los productos simples. Estos productos son de carácter complejo y cuentan con un elevado riesgo".
Salinero abogados, expertos en derecho bancario, despacho jurídico en el que nos apoyamos, y con su experiencia de más de 15 años, nos descifran la realidad de estos depósitos, que es muy diferente de la que los bancos nos transmiten. Los depósitos estructurados son y resultan de la combinación de un depósito bancario / bono y unas opciones sobre acciones (Opciones PUT que "emite", "vende" el cliente y adquiere la Entidad Bancaria y que generalmente resultan sobre acciones de diferentes empresas A ELECCIÓN DE LA ENTIDAD BANCARIA. (Claro, no vaya a elegir al cliente y resulte que el cliente "gane").
El depósito estructurado, por tanto, es una forma más de los Bancos de obtener una mayor rentabilidad para sí de dinero ajeno, (el del cliente)… y en ocasiones la rentabilidad para el banco que propone la contratación del depósito estructurado supone "quedarse directamente con parte del dinero del cliente". Negocio Redondo (para el Banco).
Hablemos claro. Ni son depósitos, ni pretenden serlo. Y lo que hicimos al contratarlos, sin saberlo, fue apostar nuestro dinero con el banco. Apostábamos sin saber que era así, que era una apuesta, no tanto un depósito al uso. Por tanto, contratamos de buena fe con "nuestro enemigo", que obviamente iba a intentar cobrar él y no pagarnos. De saberlo, ¿cuántos habríamos contratado?
Pero la apuesta… vaya apuesta:

  1. Nosotros, ahorradores, apostábamos contra entidades cuyo negocio es el mercado de dinero y mercado financiero. Con cientos de personas dedicadas a analizar los mercados, las acciones, etc… verdaderos expertos.
  2. Lo que ganemos nosotros lo paga el Banco y viceversa…, (lo que perdamos lo paga el Banco). Por tanto, hay un interés del Banco en que nosotros ganemos "poquito" y ellos "muchito". Se nos ocultó.
    El Reglamento 1287/2006 desarrollado por la Directiva comunitaria 2004/93 impone a los bancos el desarrollo de un manual sobre el conflicto de intereses entre cualquier cliente o ahorrador que realiza una inversión con una entidad bancaria, que reiteradamente no se ha cumplido.
  3. Ante esta situación. Los índices o subyacentes los elige el banco. Obviamente no los elige para pagar, seguro que tiene interés en cobrar… es su finalidad.
  4. Se nos oculta la información que los bancos poseen sobre la posible evolución futura de los subyacentes, de lo que depende de si cobramos o pagamos… Y recuerda que los han elegido ellos.
  5. Nos ofrecen el instrumento financiero (que eso es lo que son) o derivado financiero, como si fuera un producto muy simple y sencillo… pero en realidad no lo es, tiene, generalmente, opciones (put) en favor del Banco, que viene a ser que el banco puede decidir cuándo cobra "su dinero" o si lo ve negro puede decidir si se retira y te abona lo mínimo. Gran negocio, para el de siempre, la Banca.

Y muchos datos más que si quieres te contamos, solo tienes que ponerte en contacto con nosotros, explicarnos tu caso y buscaremos la solución que te conviene, sabemos cómo hacerlo.
En 2014 la CNMV, ante los abusos reiterados de la banca, emite una nota en la que se hace especial mención a los denominados depósitos estructurados, QUE ES ELOCUENTE, TIENE 15 PUNTOS SIN DESPERDICIO, que se cumplen, para mal, en la mayoría de las contrataciones de estos "depósitos estructurados":

Así, la CNMV, junto al resto de los supervisores europeos, ha definido una serie de estrictos criterios para que las entidades financieras comercialicen productos estructurados en oficinas. Y es que debido a su complejidad se incrementa la dificultad para los inversores minoristas de comprender sus riesgos, costes o rendimiento esperado". Estos son algunos criterios que deben tener en cuenta las entidades financieras:

  1. Cuando las entidades crean que el producto no es el mejor para el cliente "deberían abstenerse de recomendar su compra, o incluso, de comercializarlo".
  2. Hay que identificar al público objetivo del producto y también a los clientes para los que no resulta adecuado.
  3. Debe establecerse una metodología para establecer el precio del producto.
  4. Recomienda emplear simulaciones respecto al rendimiento esperado.
  5. La CNMV considera que los productos estructurados y los derivados no cotizados en un mercado regulado –como los contratos por diferencias o CFD– se distribuyan en el ámbito del asesoramiento, que implica más controles, como el test de idoneidad, además del de conveniencia, que es obligatorio en los productos complejos.
  6. La banca debe asegurarse de que "su personal cuenta con los conocimientos necesarios para entender las características de los productos comercializados".
  7. El cliente debe recibir información sobre los costes totales del producto en dinero contante y sonante, en lugar de en porcentaje, por ejemplo.
  8. Los comercializadores deben dar "una indicación del valor de desinversión del instrumento inmediatamente después de la transacción".
  9. Se debe advertir de los riesgos de iliquidez y de las consecuencias potenciales de intentar vender o cancelar anticipadamente el instrumento financiero.
  10. Se considerará como buena práctica que, en caso de que el mercado sea ilíquido (como ocurre con la mayor parte de los productos estructurados), "se ofrezca a los clientes la posibilidad de cancelar anticipadamente su inversión, siempre que se definan de inicio metodologías objetivas y generalmente aceptadas para el cálculo del precio de cancelación".
  11. El cliente debe tener todos los escenarios de rentabilidad de que ocurra, en lugar del típico "rentabilidad de hasta el 7%". Debe indicarse, por lo tanto, cuál es la probabilidad real de que se dé el mejor escenario para el cliente.
  12. Debería indicarse de forma destacada la posibilidad de incurrir en pérdidas o liquidaciones negativas.
  13. Los nombres deben evitar confusión en cuanto a su naturaleza o características. La CNMV considera inadecuado el uso de términos como "depósito estructurado". Por ejemplo, es preferible "producto estructurado", o simplemente "estructurado".
  14. La entidad debe hacer un seguimiento periódico de los productos y ha de evaluar si continúan siendo adecuados para el interés de los inversores o si resulta necesario introducir algún cambio en la política de distribución.
  15. La CNMV quiere que las entidades informen trimestralmente a los clientes del valor de los productos estructurados, ya sea a precio de mercado o, cuando no sea posible, mediante una estimación del valor razonable del instrumento a la fecha de referencia de la información.